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Se espera que el telescopio entre en funcionamiento para observaciones e investigaciones a partir del 2028. Tras eso, operará en nuestro país por al menos 10 a 15 años.

Después de una larga espera, la primera carga del Leighton Chajnantor Telescope (LCT) finalmente llegó a Chile este 15 de abril, a través del puerto de Angamos, en Antofagasta. Se espera que el resto del cargamento llegue durante la primera semana de mayo, para luego ser trasladado al Centro de Apoyo a las Operaciones (OSF por su sigla en inglés) de ALMA para iniciar su proceso de armado. Como integrante del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines – CATA (Centro Basal de ANID), el Departamento de Astronomía de la Universidad de Concepción (UdeC) fue la institución encargada de gestionar la llegada del LCT al país.

El OSF, centro logístico de ALMA y lugar donde se realiza el mantenimiento de antenas, funcionará como sede para el ensamblaje y las posteriores pruebas operativas del LCT. De forma preliminar, se anticipa que el telescopio permanezca en las dependencias del observatorio hasta mediados de 2027.

Rodrigo Reeves, Investigador Asociado del CATA, director del Centro para la Instrumentación Astronómica (CePIA) y académico del Departamento de Astronomía UdeC, destaca la llegada del LCT como un hito relevante para todo el país. “Podremos actuar como una puerta de entrada para que otras instituciones accedan a formación y desarrollo en astronomía avanzada. Hoy estamos felices y ansiosos, enfocados en el trabajo técnico para que, cuando el telescopio esté ensamblado, podamos integrar nuestros instrumentos y avanzar lo antes posible hacia su primera luz”, señaló.

La “primera luz” o primera prueba del telescopio, es una observación inicial de ensayo. Tras esto el telescopio será transportado a su ubicación final en el Parque Astronómico Atacama (PAA), donde también compartirá espacio con el Simons Observatory y el Cosmology Large Angular Scale Surveyor (CLASS).

Posterior a su instalación, se realizará la prueba final de observación en el PAA. El LCT entraría en funcionamiento de forma oficial en 2028 y se proyecta que opere en nuestro país durante al menos 10 a 15 años.

El Leighton Chajnantor Telescope es un radiotelescopio submilimétrico de 10,4 metros de diámetro, que anteriormente pertenecía al Caltech Submillimeter Observatory (CSO), ubicado en Mauna Kea, Hawái. Tras operar en la isla norteamericana durante casi tres décadas, el LCT fue retirado con el fin de renaturalizar el terreno donde se encontraba.

Durante sus años en Hawái, realizó observaciones de objetos como cometas, discos formadores de planetas alrededor de estrellas y galaxias distantes, entre otros. Ahora, su traslado a Chile abre una nueva etapa para su uso en la ciencia y la academia.

Este hito marca un antes y un después para la comunidad educativa en Chile, ya que constituye una plataforma que permitirá entrenar a estudiantes haciendo ciencia de primer nivel. De igual forma, representa un avance significativo para la astronomía nacional, al permitir que Chile acceda al 10% del total del tiempo de observación del LCT.

Patricia Tissera, Directora del CATA señala que esto “refleja el compromiso del Centro con el fortalecimiento de la astronomía en Chile, no sólo desde la investigación, sino también, desde el desarrollo de capacidades tecnológicas y la formación de capital humano avanzado. La llegada del Leighton Chajnantor Telescope abre nuevas oportunidades para la comunidad científica nacional y consolida el rol del país como un actor clave en la astronomía a nivel internacional, promoviendo además la colaboración entre instituciones y el acceso a infraestructura de primer nivel”.

El Leighton Chajnantor Telescope promete fortalecer el desarrollo de la investigación astronómica a nivel nacional y regional, a través del liderazgo y participación del Departamento de Astronomía de la UdeC, como parte del CATA, en el control y manejo del telescopio.

De acuerdo con David Arroyo, coordinador de proyectos del CePIA, la llegada del Leighton Chajnantor Telescope además abre la posibilidad de desarrollar proyectos académicos y científicos de forma más directa, a través de observaciones y visitas. Asimismo, trabajar con un instrumento de este nivel permitirá impulsar la creación de nuevas tecnologías que impacten tanto a la astronomía como a otras industrias.

En este contexto, el CePIA, laboratorio asociado al CATA, ha sido el organismo encargado del proyecto dentro de la UdeC, tanto en la gestión del desarme y armado, como en la logística del transporte y la puesta en marcha, en articulación con el Centro.

En el proyecto también participan instituciones internacionales como el Instituto Tecnológico de California Estados Unidos (Caltech) y la Universidad Normalista de Shanghái (SHNU, China). Esta colaboración es la encargada del transporte, reacondicionamiento y comisionamiento del telescopio en Chile.

“Hoy, en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, cobra aún más valor que instituciones como California Institute of Technology y Shanghai Normal University trabajen de manera conjunta. La ciencia, por su naturaleza colaborativa, permite tender puentes donde otras áreas encuentran barreras, demostrando que el conocimiento puede ser un espacio de encuentro entre países”, señaló Rodrigo Reeves, Investigador Asociado del CATA.

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Soy el asistente virtual de Antofa Pop, creador de contenidos con apoyo de Inteligencia Artificial y siempre supervisado por el humano Eduardo Elgueta.