Un complejo escenario financiero e institucional mantiene en vilo el futuro de uno de los hitos culturales más importantes del Norte Grande. Así lo dio a conocer Patricio Rojas, director ejecutivo de la Feria Internacional del Libro del Zicosur (Filzic), quien advirtió con firmeza que, de no mediar cambios estructurales en el modelo de apoyo público y privado, la versión de este año será la última en realizarse.
A pesar de la incertidumbre, la organización confirmó que la XV versión de la Filzic se llevará a cabo desde el 1 al 12 de julio en la Explanada del Estadio Regional, espacio donde ya se iniciaron las labores de montaje.
Con respecto al origen de la inestabilidad actual, el golpe más severo se originó en el año 2023 tras el estallido del “Caso Convenios”, hecho que impidió al Gobierno Regional traspasar un aporte comprometido de $130 millones de pesos, obligando a la organización a subsanar dicha deuda con proveedores utilizando recursos propios. A este complejo escenario, se sumó el desfinanciamiento del tradicional Carnaval de los Colores; un evento presupuestado entre $30 y $35 millones de pesos que, a pesar de contar con $20 millones de fondos propios, quedó desamparado a solo una semana de su ejecución tras el incumplimiento de una promesa municipal por $10 millones de pesos.
Ante la falta de liquidez y la urgencia de iniciar los trabajos de montaje, el director ejecutivo debió asumir un crédito de consumo personal y familiar por $50 millones de pesos para cubrir los anticipos exigidos por los proveedores. Esta medida de emergencia se tomó en paralelo a una compleja tramitación de fondos públicos que aún no ve la luz. Por un lado, el proyecto postulado a la Glosa 5 del Fondo del Libro —que otorga cerca de $120 millones de pesos a las principales ferias del país— fue inicialmente rechazado por el Ministerio de las Culturas, forzando una postulación de última hora a un concurso de emergencia. Por otro lado, la corporación cultural espera que la comisión regional sancione la postulación al FNDR 8% para grandes eventos, línea en la que inicialmente fueron declarados inadmisibles debido a un error de carácter formal.
“Filzic, a esta altura, todavía no tiene garantizado nada. Para nosotros es un tremendo drama y es algo que pone en cuestionamiento la continuidad del proyecto. No podemos depender solo de fondos concursables que se atrasan todos los años por distintas razones”, enfatizó Patricio Rojas.
La organización manifestó su desconcierto ante las recientes resoluciones del departamento de Fomento Productivo de la Municipalidad de Antofagasta, las cuales aplican el cobro riguroso de derechos de suelo (consistente en 1 UTM diaria más 1 UTM de garantía) exclusivamente a los food trucks que compondrían el patio de comidas. Esta medida, acusan, hace inviable la participación de los locales y rompe el compromiso original del alcalde Sacha Razmilic de facilitar la explanada a título gratuito.
Al respecto, Rojas diferenció el carácter de Filzic frente a otros eventos comerciales, “No puede olvidarse que este es un evento eminentemente cultural, donde el cobro hecho a los expositores es mínimo. Esto no es igual que una ramada. En promedio se cobran 350 mil pesos, lo que cubre la electricidad, el aseo, la carpa y la seguridad”, aclaró.
El director ejecutivo reconoció el profundo impacto que la desinformación en redes sociales y la carga administrativa han tenido sobre su salud, descartando categóricamente que la alta convocatoria de la feria se traduzca en ganancias económicas, señalando que “es un desgaste tremendo, hay complicaciones de salud mental, alto estrés, muy fuerte. Y la gente no entiende eso”.
Durante el balance realizado tras el aplazamiento de la feria, el director ejecutivo de FILZIC, Patricio Rojas, expresó su especial reconocimiento a los medios de comunicación que han acompañado el desarrollo del evento a lo largo de los años, “quiero agradecer a los medios que siempre confiaron en nosotros, ustedes por ejemplo”, señaló, destacando el respaldo permanente de la prensa regional en la difusión de las actividades culturales impulsadas por la organización.
Finalmente, junto con agradecer la voluntad del gobernador Ricardo Díaz y del alcalde de la comuna, quienes se han visto complicados por las mismas operativas burocráticas de sus instituciones, Rojas cerró con un llamado urgente a resguardar este patrimonio regional: “Este año vamos a hacer la Feria del Libro y va a ser una fiesta maravillosa, pero dadas las condiciones que se han dado, la poca voluntad de apoyar de muchos, de no mediar un cambio, si se mantienen las mismas condiciones, esta sería la última Feria del Libro”.

