{"id":15632,"date":"2024-06-18T21:08:11","date_gmt":"2024-06-18T18:08:11","guid":{"rendered":"https:\/\/antofapop.cl\/?p=15632"},"modified":"2024-06-18T21:08:12","modified_gmt":"2024-06-18T18:08:12","slug":"recordemos-el-aluvion-de-1991","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/2024\/06\/18\/recordemos-el-aluvion-de-1991\/","title":{"rendered":"Recordemos el Aluvi\u00f3n de 1991"},"content":{"rendered":"<div class='booster-block booster-read-block'>\n                <div class=\"twp-read-time\">\n                \t<i class=\"booster-icon twp-clock\"><\/i> <span>Tiempo de Lectura:<\/span>24 Minutos, 46 Segundos                <\/div>\n\n            <\/div>\n<p>Martes 18 de Junio 1991<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;RECORDEMOS&#8221;&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a>Recordemos con emoci\u00f3n y respeto a quienes perdieron la vida en las m\u00e1s tr\u00e1gicas y crueles circunstancias que recuerda la ciudad de Antofagasta. A quienes sufrieron heridas lacerantes de dolor extremo cuando fueron arrastrados por este r\u00edo abrasivo de vidas humanas y con la fuerza del norte, lograron sobrevivir. A quienes lamentaron la muerte de un familiar, amigo o vecino. A quienes el barro les llev\u00f3 sus hogares construidos producto del esfuerzo y trabajo de a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace 33 a\u00f1os Antofagasta fue arrasada por agua y lodo que bajaba desenfrenado, primero por las distintas quebradas de la ciudad y en los minutos posteriores, por las calles de nuestra indefensa Antofagasta&#8230;Recordemos !!!.<\/p>\n\n\n\n<p>PR\u00d3LOGO<\/p>\n\n\n\n<p>Los gigantescos aludes de barro y agua que se abalanzaron sobre la ciudad de Antofagasta dejaron un pavoroso saldo en muertos, heridos, damnificados, albergados, derrumbes y p\u00e9rdidas materiales como nunca antes en la historia de la Ciudad. Pero como siempre ha sucedido en estos casos los Bomberos, Carabineros, Personal de Salud, Ej\u00e9rcito, Armada y Fuerza A\u00e9rea de Chile&#8230; y por supuesto, los vecinos de Antofagasta y sus j\u00f3venes estuvieron all\u00ed para su defensa y reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy con el poblamiento descontrolado de los faldeos y quebradas de los mismos cerros que causaron la tragedia y que hoy, d\u00eda a d\u00eda son mudos testigos de c\u00f3mo se levantan Campamentos ocupados con personas, en su mayor\u00eda extranjeros, que no vivieron o conocen esta tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p>Campamentos fuera de control, carentes de regulaci\u00f3n y memoria hist\u00f3rica, sin las m\u00e1s m\u00ednimas medidas de seguridad, sin v\u00edas de evacuaci\u00f3n o zonas altas de resguardo de inundaci\u00f3n demarcado que protejan a las personas en caso de que tengan que salir de sus hogares. Sin alarmas y con callejones laber\u00ednticos que solo sus habitantes conocen y todo estos factores sumado a un clima que nos puede deparar otro &#8220;diluvio&#8221;, pareciera que estamos sentando las bases de una nueva tragedia, esta vez mayor &#8230;Ahora no existir\u00e1n excusas&#8230;Las autoridades tienen la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPITULO I<\/p>\n\n\n\n<p>EL ALUVION DE 1991<\/p>\n\n\n\n<p>Una nueva tragedia para la ciudad se volver\u00eda a repetir el 18 de junio de 1991, nuevamente 124 a\u00f1os despu\u00e9s, pero esta vez la destrucci\u00f3n no vendr\u00eda de las entra\u00f1as de la tierra o del mar desbordado sin control, sino que de los faldeos de sus \u00e1ridos cerros que no pudieron absorber la gran cantidad de lluvia que cay\u00f3 en la ciudad en muy pocas horas y provoc\u00f3 con un saldo de muerte y destrucci\u00f3n sin precedentes en la breve y reciente historia de Antofagasta.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mayor\u00eda de nosotros los Antofagastinos, la lluvia, tan abundante en las regiones del sur de nuestro Chile, eran en el a\u00f1o 1991 escasas para el norte del pa\u00eds. Pod\u00eda decirse en esa \u00e9poca que en el litoral entre Arica y Cha\u00f1aral no llov\u00eda nunca. A lo m\u00e1s, una camanchaca o neblina mojadora del amanecer que humedece las veredas y le daba alg\u00fan respiro a la vegetaci\u00f3n del desierto.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a veces, muy de tarde en tarde, se dan las circunstancias para el excepcional fen\u00f3meno de una lluvia que, por muy breve que sea, pero reuniendo las condiciones de una inmensa y sin precedente intensidad, ocasione verdaderas cat\u00e1strofes. Eso fue lo que ocurri\u00f3 en la madrugada del 18 de junio de 1991 en la ciudad de Antofagasta.<\/p>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n de un viento fuerte y muy c\u00e1lido que comenz\u00f3 a barrer la ciudad sin mayor control, extra\u00f1o a muchos Antofagastinos que no le dieron mayor importancia. Ya en las primeras horas de la noche la gente dorm\u00eda pl\u00e1cidamente en sus hogares, sin saber lo que estaba por venir.<\/p>\n\n\n\n<p>La llovizna primero y la lluvia despu\u00e9s, alertaron los primeros minutos a la Central de Alarmas del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, que como era costumbre en estos casos despacha r\u00e1pidamente las Compa\u00f1\u00edas de Escalas y Salvatajes, 1\u00b0 y 2\u00b0 Compa\u00f1\u00edas, para prestar ayuda y ver los casos de inundaciones, derrumbes e ingreso de agua lluvia a las casa, especialmente las que por la disposici\u00f3n geogr\u00e1fica de la ciudad est\u00e1n sus pisos bajo el nivel de la calle por donde deber\u00eda escurrir el agua lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los testimonios indican que lo que comenz\u00f3 con una serie de llamados dentro de la normalidad para estos casos, r\u00e1pidamente fue en aumento en muy pocos minutos, por lo que la Central de Alarma debi\u00f3 despachas a las dem\u00e1s compa\u00f1\u00edas a prestar servicios a distintos puntos de la ciudad donde se requer\u00eda la ayuda de los bomberos de Antofagasta. Solo pasaron unos 45 a 60 minutos cuando una buena parte todas las primeras unidades motorizadas con sus respectivos cuarteleros estaban en servicio prestando auxilio dispersas en la ciudad pero siempre en comunicaci\u00f3n radial.<\/p>\n\n\n\n<p>El Comandante Don Rafael Green Gonz\u00e1lez con parte de su Comandancia presente ya en la Central de Alarmas inmediatamente ordena la presencia de todo el personal de bomberos que pueda desplazarse a sus cuarteles respectivos o donde sus unidades motorizadas trabajan en forma urgente a prestar ayuda de inmediato, orden que fue cumplida de r\u00e1pidamente. En ese tiempo no todos los bomberos de Antofagasta, ten\u00edan radios de comunicaci\u00f3n, solo algunos y a los Directores y Capitanes de Compa\u00f1\u00eda, 14 en total se les hab\u00eda entregado unos radioescuchas que no pod\u00edan trasmitir, s\u00f3lo recib\u00edan la se\u00f1al del tr\u00e1fico radial de la instituci\u00f3n y eran de muy poco alcance y escaso tiempo de duraci\u00f3n de sus bater\u00edas. Pese a esto la totalidad de la oficialidad, m\u00e1s los bomberos que sintonizan las emisoras locales, en especial Radio M\u00e1xima FM propiedad de un bombero, Don Guillermo D\u00edaz y otros voluntarios que por su experiencia en lluvias anteriores inmediatamente bajaron a sus cuarteles o averiguaron d\u00f3nde estaban sus carros trabajando, la instituci\u00f3n prontamente cont\u00f3 con gran n\u00famero de sus efectivos plenamente operativos y trabajando en la emergencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasada la medianoche las partes altas de la ciudad, conformadas por cerros \u00e1ridos y ripiosos con terraplenes resecos, comenzaron a ceder debido a los deslizamientos de tierra convertida en barro por la lluvia que socavaba sus cimientos naturales. De pronto, sin previo aviso, en la sorpresa de la noche, m\u00e1s bien silenciosos hasta el instante final y fatal, los poderosos aludes bajaron sin contenci\u00f3n alguna arrastrado a su paso con hombres, mujeres, ni\u00f1os, viviendas, postes de alumbrado p\u00fablico que dejaron a oscuras la ciudad mientras se desintegraban en mil chispas el\u00e9ctricas fantasmag\u00f3ricas y peligrosas, autom\u00f3viles estacionados en las calles, enceres de casa y partes de las viviendas que rodaron cerro abajo en direcci\u00f3n al mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los distintos lugares afectados, se transformaron en una escena dif\u00edcil de creer para los Bomberos, Carabineros y el personal de las Ambulancia que a esa hora estaban todos volcados en las calles atendiendo distintos llamados de lo que hasta ese momento eran simples inundaciones naturales para una ciudad no acostumbrada a la lluvia torrencial. Varios bomberos no pudieron llegar a sus cuarteles y carros hasta horas despu\u00e9s de pasada la lluvia y el amaine de los siete r\u00edos caudalosos que cortaban la ciudad, pero con la ayuda de los valientes vecinos y la dignidad del deber que conlleva vestir el uniforme de Bombero de Antofagasta realizaron sus propios salvatajes con cordeles y hachas de oficial, una esforzada labor que le es reconocida por la comunidad entera hasta el d\u00eda de hoy. En el Cuartel General de Bomberos, en espec\u00edfico en su Central de Alarma a las 01:30 horas se recibi\u00f3 el primer llamado de una serie que llegar\u00eda a contabilizar 262 antes de las 13:30 horas del mismo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante registrar estas informaciones no solo como dato hist\u00f3rico para los bomberos Antofagastinos sino por cuanto nuestro pa\u00eds, en toda su extensi\u00f3n, es una zona de cat\u00e1strofes peri\u00f3dicas, sean ellas terremotos, inundaciones, incendios u otras tragedias que no podemos evitar, pero s\u00ed prevenir y enfrentarlas con eficiencia que proteja vidas y bienes amenazados.<\/p>\n\n\n\n<p>PRIMERA FASE DE LA EMERGENCIA<\/p>\n\n\n\n<p>Los aludes penetraron profundamente en los distintos planos de Antofagasta que coincid\u00edan con alguna quebrada que se adentraba en la profundidad de los cerros que le sirven de marco natural a la ciudad. Se contabilizaron una serie de aluviones en distintas partes, siendo los m\u00e1s importantes los registrados en los siguientes sectores o barrios del puerto de sur a norte:<\/p>\n\n\n\n<p>-Caleta Coloso<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Jardines del Sur<\/p>\n\n\n\n<p>-Entrada sur de Antofagasta<\/p>\n\n\n\n<p>-Edificio Caliche y sector Gran V\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Poblaci\u00f3n Covadonga<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Cuartel N\u00b02 del Regimiento Esmeralda, calle Playa Blanca, Quebrada el Buey<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Quebrada Baquedano, que afect\u00f3 a todo el sector, c\u00e9ntrico de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Calle Buenos Aires<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Calle M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Poblaci\u00f3n Ferrobaquedano.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Quebrada la Cadena, Villa el Salto<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Quebrada Salar del Carmen.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sector Poblaci\u00f3n Bonilla, Quebrada Bonilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Dado primero la gran cantidad de inundaciones que se registraban en la ciudad con las primeras lloviznas y luego por la ca\u00edda 42 mm de agua en 4 horas, el barro que baj\u00f3 de las quebradas alcanz\u00f3 sobre los 30 km\/hora y hubo r\u00edos de barro de hasta 2 metros de profundidad o altura de acuerdo a las caracter\u00edsticas geogr\u00e1ficas del suelo o calles por donde le correspondi\u00f3 bajar impulsado por la gravedad y pendiente del terreno. Fueron 6 u 8 zonas de aluviones con importancia relevante. Hubo 91 fallecidos y 19 personas desaparecidas, seg\u00fan cifras oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>La Comandancia del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, orden\u00f3 la inmediata presencia de todos los bomberos de Antofagasta en la emergencia. Esta orden se comunic\u00f3 por las radios port\u00e1tiles que muy pocos bomberos ten\u00edan en esa \u00e9poca y por unas radios escuchas que ten\u00edan los Directores y Capitanes y que s\u00f3lo pod\u00edan recibir la se\u00f1al de la central de Bomberos y las diferentes estaciones de radios locales que ya a esa hora comenzaban a transmitir en directo el fen\u00f3meno que estaba sufriendo la ciudad y eran el \u00fanico medio masivo para comunicarse con la totalidad de los voluntarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Horas antes de producirse los aluviones, todos los carros bombas y sus bomberos ya andaban en terreno atendiendo las distintas emergencias producidas por las inundaciones. Inundaciones que algunas horas m\u00e1s tarde se transformaron en r\u00edos de agua, barro y piedras que arrasar\u00eda con Antofagasta y su gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las llamadas a la central de Alarmas del Cuerpo de bomberos de Antofagasta fueron transform\u00e1ndose r\u00e1pidamente desde problemas con desbordamientos de agua en distintas casas de la ciudad a solicitar desesperadamente ayuda por las vidas de personas atrapadas entre escombros, barro y agua que no los dejaba respirar los conduc\u00eda a una muerte segura.<\/p>\n\n\n\n<p>A consecuencias del barro y el agua que cubri\u00f3 una extensa zona, se produjeron innumerables amagos de incendio, provocados por cortocircuitos, la mayor\u00eda de los cuales fueron controlados por los propios sobrevivientes con ayuda de bomberos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo las distintas Compa\u00f1\u00edas de Bomberos de inmediato, proced\u00edan al salvataje de personas atrapadas por los derrumbes o sepultadas por el lodo en una labor que duro d\u00edas y en la que hubo que sobreponerse al cansancio f\u00edsico y mental y a la carencia de implementos de rescate.<\/p>\n\n\n\n<p>El Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, con sus 7 Compa\u00f1\u00edas y una brigada particip\u00f3 directamente en el rescate de 312 personas. Al hospital local fueron transportados 162 heridos y otros 700 fueron atendidos por param\u00e9dicos y enfermeras de ambulancias en los mismos sitios de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta primera fase de emergencia se complet\u00f3 con el traslado de cientos de damnificados a los albergues, que fueron las escuelas p\u00fablicas municipales, se\u00f1alados por la autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante las primeras 15 horas de operaci\u00f3n se rescataron 32 cad\u00e1veres, lo que indica la magnitud de esta tragedia y la fortaleza f\u00edsica y mental que debieron tener los Bomberos, Carabineros, personal de Salud y Vecinos Voluntarios y cientos de Antofagastinos an\u00f3nimos, especialmente cuando se trat\u00f3 de menores de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>SEGUNDA FASE DE LA EMERGENCIA<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo que continuar con las tareas de demolici\u00f3n y rescate de atrapados y de cuerpos sepultados durante varios d\u00edas en conjunto con Carabineros, Ej\u00e9rcito Servicio de Salud, Cruz Roja, Grupos Gu\u00edas y Scouts y voluntarios civiles, estudiantes y pobladores que demostraron un compromiso inmenso con la ciudad y su gente, especialmente con las v\u00edctimas y afectados con destrucci\u00f3n parcial o total de su vivienda, hasta que la autoridad orden\u00f3 oficialmente ya el fin de la b\u00fasqueda de los desaparecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una menci\u00f3n aparte y por lo dolorosa que result\u00f3 la misi\u00f3n fue cuando a pocas horas de la tragedia se mand\u00f3 a un carro bomba con j\u00f3venes aspirantes y bomberos al Hospital Regional a entregar agua para sus estanques ya que el suministro del vital elemento de emergencia se estaba agotando lo que pod\u00eda producir una crisis sanitaria o de alimentaci\u00f3n al interior del recinto. Pero cuando llegaron all\u00e1 el personal de salud les pide ayudarlos en la m\u00e1s triste misi\u00f3n que tal vez le haya correspondido efectuar a los bomberos de Antofagasta y que nos permiti\u00f3 ver la magnitud y dolor de la tragedia en el rostro de las v\u00edctimas, al comenzar a lavar con profundo respeto y silencio los cad\u00e1veres de los fallecidos rescatados de entre el barro y los escombros horas antes por otros voluntarios. Hombres, mujeres y ni\u00f1os fueron lavados dignamente por los bomberos Antofagastinos, antes de que el barro se endureciera en sus cuerpos y as\u00ed pudieran ser reconocidos y entregados lo m\u00e1s decorosamente a sus familiares que por esas horas ya se agolpaban en las dependencias del Hospital Regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, y debido a la destrucci\u00f3n del sistema de agua potable, hubo que dar servicios de agua a hospitales, cl\u00ednicas y consultorios. Tambi\u00e9n a 45 panader\u00edas, poniendo fin a una descarada e inhumana especulaci\u00f3n de agua envasada desatada por el desabastecimiento del vital elemento. Igual servicio se dio a m\u00e1s de 60 albergues, 40 de ellos Escuelas Municipales, a Carabineros, Armada, c\u00e1rcel y otras instituciones, y a la poblaci\u00f3n en general por m\u00e1s de 30 d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>La provisi\u00f3n de agua potable fue obstaculizada por diversas roturas del sistema de ca\u00f1er\u00edas, lo que oblig\u00f3 al Cuerpo de Bomberos a destinar carros bomba y aljibes en la planta de filtros (kil\u00f3metro 12 a la entrada de la ciudad). Se lleg\u00f3 a cargar con agua a trav\u00e9s de las bombas de nuestros carros a 200 aljibes diarios aliviando notoriamente la situaci\u00f3n de agua en los diferentes puntos de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e1rrafo aparte merece la ayuda solidaria prestada por otros Cuerpos, ninguno de los cuales puede decirse sea &#8220;vecino&#8221;, dadas las grandes distancias que separan a las ciudades del norte y el destrozo existente en los caminos. A pesar de ello, los Cuerpos de Iquique, Calama, Tocopilla y Mejillones enviaron carros y voluntarios que se sumaron al plan de ataque de la emergencia. El Cuerpo de San Javier, a casi dos mil kil\u00f3metro de distancia, fue el primero en remitir en tres grandes camiones ayuda de ropas y v\u00edveres para las familia Antofagastinas en especial para las familia de bomberos que hab\u00edan sido afectadas por el aluvi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin pensarlo ni quererlo durante m\u00e1s de 15 d\u00edas se form\u00f3 una fuerza de trabajo formada por diferentes Cuerpos de Bomberos de la Regi\u00f3n que concurrieron en ayuda de Antofagasta, todos estos bomberos que realizaron una labor incansable, valiosa y sacrificada deb\u00edan ser atendidos con alojamiento y alimentaci\u00f3n. El alojamiento se dio en los propios cuartes de bomberos, pero en lo relacionado a la suministro de comidas la coordinaci\u00f3n con la Municipalidad de Antofagasta a trav\u00e9s de su Corporaci\u00f3n Municipal de Desarrollo Social fue fundamental para el abastecimiento de alimentos para m\u00e1s de 150 personas diarias. Comidas y colaciones que fueron preparadas por recordados bomberos y damas bomberiles en el Cuartel General de Bomberos de Antofagasta que sirvieron a diario estas meriendas.<\/p>\n\n\n\n<p>LAS CONSECUENCIAS<\/p>\n\n\n\n<p>El Cuerpo de Bomberos de Antofagasta fue un damnificado m\u00e1s de esta tragedia. Dos cuarteles sepultados en m\u00e1s de dos metros de barro y sus dos casas de cuarteleros perdidas totalmente y otras tres casas de cuarteleros en otros cuarteles da\u00f1adas seriamente. Incluso el Cuartel General result\u00f3 con su estructura, techumbre y sistema el\u00e9ctrico da\u00f1ado hasta este tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>El material mayor sufri\u00f3 gran n\u00famero de aver\u00edas sea a causa del alud, sea a causa de la sobrecarga de trabajo a que fue sometido. La Intendencia Regional de ese tiempo cubri\u00f3 los gastos m\u00e1s urgentes de reparaciones para mantener el equipo en operaci\u00f3n. El \u00faltimo carro que prest\u00f3 servicio en el aluvi\u00f3n de 1991 fue oficialmente despedido de la dotaci\u00f3n motorizada con honores por su Segunda Compa\u00f1\u00eda de Bomberos Salvadores y Guardias de Propiedad, el 15 de noviembre del a\u00f1o 2014 y hoy completamente reparado presta servicios en la Compa\u00f1\u00eda N\u00b0 7 de Puente Alto.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad de estos heroicos carros del a\u00f1o 91 solo se conserva en calidad de reliquia bomberil el Carro Ford f-600 a\u00f1o 1971 quien es mantenido impecablemente por la Tercera Compa\u00f1\u00eda, bomba Hrvatska, donde prest\u00f3 servicios por m\u00e1s de 21 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien los vecinos de Antofagasta fueron sometidos a una dura prueba de sobrevivencia y al principio muchos de quienes no sufrieron da\u00f1os se agolparon a ver la magnitud de la tragedia a los sectores m\u00e1s golpeados por los aluviones, estorbando de este modo la labor de los salvatajes de personas y recuperaci\u00f3n de cuerpos que realiza Bomberos, Carabineros y Personal de Salud finalmente se dieron cuenta de su inconveniente actuar y r\u00e1pidamente fueron buscando formas correctas de ayudar. Tambi\u00e9n miles de Antofagastinos de distintas edades y condici\u00f3n social inmediatamente ayudaron desinteresadamente a los damnificados durante d\u00edas y meses. A ninguno de los vecinos del puerto se le ocurri\u00f3 ir a saquear un almac\u00e9n o un supermercado, aun en los primeros d\u00edas posteriores a la tragedia, tiempo cuando m\u00e1s escaseo el agua, la comida y la ayuda no llegaba o no se distribu\u00eda con la rapidez con que los afectados la demandaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin quererlo, ni buscarlo se form\u00f3 una conciencia colectiva de \u201cAntofagastinidad\u201d y un sentido en que en uni\u00f3n podemos vencer cualquier obst\u00e1culo y prueba de la naturaleza porque Antofagasta naci\u00f3 y se desarroll\u00f3 desde la resistencia a los elementos naturales y administrativos centralizados de dos naciones gracias a la templanza y vigor de toda su gente a lo largo de su historia en una porf\u00eda bendita que nos hace vencer el desierto y hacer f\u00e9rtil esta tierra en minerales y esperanzas de nortinos.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese tiempo de tragedia sepultamos silenciosos nuestros muertos, los lloramos con dolor, salvamos a los sobrevivientes y reconstruimos toda la ciudad. Fue un per\u00edodo de prueba y sacrificio que marcar\u00e1 por a\u00f1os a quienes nos correspondi\u00f3 servir en esta tragedia y cuya luz de fe y esperanza fue reflejada plenamente en la frase creada por un valiente profesor Antofagastino, Don Jaime Alvarado Garc\u00eda, que esa noche fat\u00eddica sali\u00f3 temprano de su hogar, inmediatamente comenz\u00f3 a llover a abrir su escuela ubicado en lo m\u00e1s alto de la ciudad, escuela que siempre serv\u00eda de albergue y fue sorprendido por un aluvi\u00f3n en su legendario Jeep azul llevando un ni\u00f1o accidentado, la madre del menor y con un bombero como copiloto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAntofagasta m\u00eda\u2026 Lev\u00e1ntate\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>CAP\u00cdTULO II<\/p>\n\n\n\n<p>NARRACIONES HIST\u00d3RICAS PERSONALES DEL ALUVI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>RECUERDOS DE UN SOLDADO DEL GLORIOSO REGIMIENTO ESMERALDA N\u00b07<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Carlos Garc\u00eda Banda<\/p>\n\n\n\n<p>Parte importante en n\u00famero del regimiento &#8220;Esmeralda&#8221; se encontraba en el sector \u201cRoca Roja\u201d con una unidad al mando del Capit\u00e1n Ayala en campa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros experimentados militares se ubicaban en el sector de \u201cCerro Moreno&#8221; planificando un ejercicio que debi\u00f3 suspenderse. Un temporal de arena y viento imped\u00eda una correcta visibilidad y por lo tanto nuestro seguro desplazamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Cuartel N\u00b0 2 de la Quinta &#8220;Esmeralda&#8221; el CB1 Aliro Ram\u00edrez Lazcano, Clase de Servicio, ordena intempestivamente a eso de las 01.30 AM levantarse a los soldados y salir r\u00e1pidamente a medio vestir de la cuadra. Su inteligente y sabia decisi\u00f3n, salv\u00f3 de morir bajo el barro a m\u00e1s de 160 soldados en ese instante estaban a su cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>De pronto un ruido inmenso, que descend\u00eda desde la quebrada &#8220;El Buey&#8221; rasgando las calaminas de la construcci\u00f3n de los dormitorios y el agua arrastrando grandes rocas comienza a bajar como una inmensa ola vertiginosamente desde el cerro y sepulta en minutos todo el cuartel.<\/p>\n\n\n\n<p>El barro arrastra armamento y pertrechos militares y baja raudamente hacia donde hoy se encuentra ubicado el Hospital Militar, en lo que entonces era el patio del Batall\u00f3n Log\u00edstico N\u00aa 1 &#8220;Tocopilla&#8221;. Parte del vestuario y armamento que bajaban con el torrente quedaron atascados, por fortuna en ese lugar, y algunos siguieron el curso natural al mar. Los veh\u00edculos del cuartel arriba en el cerro, quedaron enterrados a 10 metros de profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al otro d\u00eda, como si nada y cumpliendo sus deberes militares, el contingente y toda la tropa, trabaja en labores de rescate en beneficio de los ciudadanos, sin contar la propia desgracia. As\u00ed es y ser\u00e1 siempre el esp\u00edritu de los soldados del Glorioso Ej\u00e9rcito de Chile, siempre generosos, y solidarios en la desgracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen hist\u00f3ricas fotograf\u00edas de la Inspecci\u00f3n y visita a terrenos del Cuartel N\u00b02 del Regimiento Esmeralda de Antofagasta del Presidente de la Republica Don Patricio Aylwin Azocar y el Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito de Chile General Augusto Pinochet Ugarte.<\/p>\n\n\n\n<p>LAS ESCUELAS MUNICIPALES DE ANTOFAGASTA<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Ricardo Rabanal Bustos<\/p>\n\n\n\n<p>Una menci\u00f3n especial, en esta terrible tragedia merecen los colegios p\u00fablicos de Antofagasta. Es sabido por todos los hijos de esta tierra que no importando la desventura que afecte a la ciudad: lluvias, incendios, temblores o terremotos inmediatamente un refugio seguro es la Escuela P\u00fablica Municipal m\u00e1s cercana a su domicilio o donde generalmente estudian sus hijos. El aluvi\u00f3n de 1991 no fue la excepci\u00f3n y prontamente las personas que hab\u00edan perdido todo, que se quedaron con lo puesto, sin m\u00e1s posesi\u00f3n que sus vidas y sus familias, se cobijaron en estas escuelas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1ora Rosalba Pe\u00f1ailillo Jara Secretaria General Ejecutiva de CMDS, con el departamento de obras de la instituci\u00f3n, supervisando escuelas municipales que funcionaban como albergues en el aluvi\u00f3n de 1991.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente, en forma valerosa y temeraria La secretaria General Ejecutiva de la Corporaci\u00f3n Municipal Se\u00f1ora Rosalba Pe\u00f1ailillo Jara, logra llegar a la casa central de la Corporaci\u00f3n Municipal, desde su domicilio ubicado en el sector Jardines del Sur de la ciudad, sorteando el paso de a lo menos tres zonas de aluviones y por minutos antes que bajaran los caudales de agua primero y lodo despu\u00e9s. En ese entonces la Corporaci\u00f3n Municipal de Desarrollo Social, estaba ubicada en la esquina de las calles Matta y Orella. De inmediato la Destacada Profesora Pe\u00f1ailillo Jara dio la orden r\u00e1pidamente de abrir todas las escuelas de Antofagasta, orden dada por emisoras radiales AM y FM y por los tel\u00e9fonos fijos de las y los directores y les solicit\u00f3 adem\u00e1s que con sus respectivos equipos docentes y administrativos en su totalidad comenzar\u00e1n a ayudar en la medida de sus posibilidades de transporte y movilidad a las v\u00edctimas del aluvi\u00f3n. D\u00eda y noche, por varios meses a los damnificados fueron atendidos por el personal de Educaci\u00f3n en forma solicita, fraterna y correcta. Se lleg\u00f3 a tener sobre 45 colegios en condici\u00f3n de albergue con m\u00e1s de 42.000 albergados en los primeros veinte d\u00edas de la tragedia. Los liceos del centro de la ciudad A-12, A-15, A-14 y A-17 debieron ser transformados en centros acopio, albergues generales, bodegas diversas y distribuci\u00f3n de alimento.<\/p>\n\n\n\n<p>En pocas horas con un funcionamiento administrativo y operativo solo de profesores, paradocentes y j\u00f3venes alumnos voluntarios que apoyaron log\u00edsticamente las labores diarias de la carga y descarga de camiones, as\u00ed como la coordinaci\u00f3n de los itinerarios y recorridos de los camiones, furgones y camionetas voluntarias con entrega alimentos a los alberges a todas horas del d\u00eda, se gener\u00f3 una organizaci\u00f3n o estructura de emergencia sin precedentes en el sistema municipal educativo de la Ciudad de Antofagasta por su capacidad log\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Alcalde de Antofagasta Don Floreal Recabarren Rojas, Se\u00f1ora Rosalba Pe\u00f1ailillo Jara Secretaria General Ejecutiva de CMDS y Ricardo Rabanal Bustos Jefe de Gabinete CMDS, con delegaci\u00f3n de la Comunidad Europea, supervisando escuelas municipales que funcionan como albergues en el aluvi\u00f3n de 1991.<\/p>\n\n\n\n<p>Las escuelas de la Corporaci\u00f3n Municipal de Desarrollo Social (CMDS), solo pudieron volver a la normalidad, despu\u00e9s de varios meses, cuando los \u00faltimos albergados fueron conducidos a un campamento especial de familias sobrevientas del aluvi\u00f3n que constaba de 97 casas prefabricadas en la explanada norte que fue ocupada en la visita Papal a Chile, all\u00ed por varios meses esperaron la construcci\u00f3n definitiva por parte del gobierno de sus nuevos hogares.<\/p>\n\n\n\n<p>RESPECTO DEL ALUVI\u00d3N, UNA MIRADA DESDE LA GESTI\u00d3N PUBLICAR<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Ricardo Andrade Hidalgo<\/p>\n\n\n\n<p>Como recientes ocupantes del Edificio de la Intendencia (marzo de 1990), todo quedaba bajo llave (candados nuevos y llaves guardadas en casa de la Jefa de Administraci\u00f3n y Finanzas, compa\u00f1era PS, Ana Mar\u00eda Reyes, QEPD).<\/p>\n\n\n\n<p>La noche del aluvi\u00f3n, con el SEREMI de SERPLAC de la \u00e9poca, Marcos Simunovic, en su camioneta que me recogi\u00f3 por calle Mat\u00edas Rojas (yo ven\u00eda caminando desde la Poblaci\u00f3n D\u00e1vila, porque mi leal Fiat 125S no se la pudo); encontramos las puertas del edificio de la Intendencia Regional con candados y cadenas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>La decisi\u00f3n de romper el vidrio principal de las a\u00f1osas puertas de ese entonces fue seguida con la decisi\u00f3n de ingresar a un edificio l\u00fagubre y en total soledad.<\/p>\n\n\n\n<p>Recorrimos el edificio buscando la manera de ingresar a la sala de radios y comunicaciones. Fue imposible. Todo muy bien resguardado, todo bajo llave que no hab\u00eda forma de saber d\u00f3nde estaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego logramos comunicarnos a trav\u00e9s del ej\u00e9rcito con la casa del Intendente Blas Espinoza y le sugerimos que esperara instrucciones en su casa, con un equipo de radio del Ej\u00e9rcito, porque La Moneda se comunicar\u00eda a trav\u00e9s de ese m\u00e9todo. Otra manera de hacerlo no era posible con un edificio completamente herm\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>La cadena de comunicaci\u00f3n con el resto de la regi\u00f3n fueron las leales radios instaladas en ese entonces en cada una de las camionetas fiscales que, sin fallar, nos pudieron entregar las primeras impresiones de la regi\u00f3n, desde esas leales radios pudimos conocer de boca de Gobernadores Regional y Alcaldes la situaci\u00f3n que afectaba al resto de la regi\u00f3n&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Movilizado en un Jeep del Ej\u00e9rcito, un leal ch\u00f3fer de Intendencia (que a\u00fan cumple funciones) fue a casa de Ana Mar\u00eda Reyes y logramos acceder al manojo de llaves e ingresar a las salas de radios, oficina del Intendente y comunicarnos con La Moneda a trav\u00e9s del entonces \u201ctel\u00e9fono presidencial&#8221; (que nunca fallaba, ven\u00eda desde el Gobierno Anterior).<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo eco de instrucciones v\u00eda radio de nuestro Intendente Regional, Blas Espinoza, logramos llamar a un grupo importante de Seremis, a quienes se les entreg\u00f3 responsabilidades y a actuar en base a ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo personal, y por instrucciones del Intendente, atend\u00eda cada una de los requerimientos comunicacionales del pa\u00eds y extranjero&#8230; Era indispensable tener una sola voz respecto a las noticias que emanaban desde la regi\u00f3n y evitar especulaciones que da\u00f1aron la fe p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or Gerardo Claps Gallo, a la \u00e9poca Secretario Ejecutivo del Consejo Regional (CORE), se le entrega la tarea de coordinar equipos administrativos y canalizar ayuda a los Seremis encargados de \u00e1reas. Las bodegas de MADECO fueron puestas a disposici\u00f3n y actuaron como centro de acopios de la ayuda nacional e internacional que llegaba a trav\u00e9s de Camiones, barcos y aviones. Don Fernando Cort\u00e9s, Jefe de Estudios de SERPLAC y un grupo de funcionarios y voluntarios (principalmente j\u00f3venes estudiantes universitarios y secundarios) se dieron a la tarea de ordenar toda la inmensa ayuda recibida.<\/p>\n\n\n\n<p>La Corporaci\u00f3n Municipal de Desarrollo Social (CMDS) puso su amplia y estrat\u00e9gica estructura a disposici\u00f3n y muchos colegios actuaron como albergues&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras se trabajaba en los detalles de la emergencia, algunos pobladores dejaban en la puerta de la Intendencia bolsas con cad\u00e1veres al no poder llevarlas al hospital, que estaba colapsado. Ese fue, quiz\u00e1s, uno de los trabajos m\u00e1s duros de la emergencia. La escasa capacidad profesional del Instituto M\u00e9dico Legal (IML) no permit\u00eda hacer frente a esta macabra escena que nos acongojaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas bolsas fueron retiradas por personal de la PDI&#8230; eran unas cuantas y quiz\u00e1s de los pocos cad\u00e1veres que lograron ser identificados&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerden que a\u00fan hay listas de desaparecidos de ese entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>El Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, las FFAA y la Defensa Civil cumplieron notables labores de apoyo. Log\u00edstica, personal e infraestructura ayud\u00f3 much\u00edsimo a aliviar las necesidades que planteaban que la emergencia pod\u00eda ser un duro momento para la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La maquinaria y camiones que limpiaron las calles de la ciudad llegaron desde CODELCO y otras empresas y estuvieron a cargo del SEREMI del Trabajo Don Osvaldo Carrasco (QEPD).<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, una \u00e9poca dur\u00edsima. Los funcionarios del equipo del Intendente Regional tuvimos extenuantes jornadas laborales. M\u00e1s de algunos tuvimos que &#8220;vivir&#8221; en el edificio por semanas&#8230; no hab\u00eda tiempo que perder.<\/p>\n\n\n\n<p>La campa\u00f1a &#8220;No hay Chile sin Segunda&#8221; nace en una frase que trataba de inyectar optimismo y fe en que la emergencia estaba siendo atendida y superada. Hab\u00eda que trabajar en levantar el optimismo y confianza en la poblaci\u00f3n, duramente tratada por la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que hubo errores, varios seguramente, pero sirvieron para proyectar nuevas iniciativas para que nunca m\u00e1s este nivel de da\u00f1o volviese a ocurrir. La decisi\u00f3n de enfrentar las condiciones geogr\u00e1ficas de la localizaci\u00f3n de las ciudades de la regi\u00f3n gener\u00f3 los proyectos denominados &#8220;v\u00edas aluvionales&#8221;, que hoy se muestran en los cerros de Antofagasta y Tocopilla. Estas v\u00edas aluvionales servir\u00e1n para canalizar el agua lluvia ante eventuales cat\u00e1strofes de similares caracter\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Demasiados recuerdos. Amargos muchos, pero tambi\u00e9n de satisfacci\u00f3n por las tareas cumplidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fraternalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>RICARDO RABANAL BUSTOS<\/p>\n\n\n\n<p>Mag\u00edster en Educaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Profesor de Historia y Geograf\u00eda<\/p>\n\n\n\n<p>Profesor Orientador, Historiador y Cronista.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;No aceptes Antofagasta como es ahora. Sue\u00f1a con la ciudad que fue y puede ser. Y luego ayuda para que as\u00ed sea&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo Rabanal Bustos<\/p>\n\n\n\n<p>Recuperemos la Antofagasta que ten\u00edamos. Eduquemos a los nuevos vecinos en las correctas tradiciones nortinas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 18 de Junio 1991 &#8220;RECORDEMOS&#8221;&#8230; Recordemos con emoci\u00f3n y respeto a quienes perdieron la vida en las m\u00e1s tr\u00e1gicas y crueles circunstancias que recuerda la ciudad de Antofagasta. A&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15633,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[2,188],"tags":[8821,183],"class_list":["post-15632","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antofagasta","category-patrimonio","tag-8821","tag-aluvion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15632"}],"collection":[{"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15632"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15632\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15634,"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15632\/revisions\/15634"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15633"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15632"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15632"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/antofapop.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15632"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}